Declaratoria de Principios
“Don Quijote soy, y mi profesión la de andante caballería. Son mis leyes, el deshacer entuertos, prodigar el bien y evitar el mal. Huyo de la vida regalada, de la ambición y la hipocresía, y busco para mi propia gloria la senda más angosta y difícil. ¿Es eso, de tonto y mentecato?”
- Don Quijote
October 21, 2012 Leave a comment
…y así, de la nada, llegó la noche…
Las sombras se proyectaban largas sobre las calles y las paredes.Tan largas como promesas de amor, como pretextos. El sol, lleno de vergüenza se ocultaba discreto; y así, de la nada, llegó la noche inevitable, autoritaria, dictatorial. Una a una se encendieron las estrellas en el manto oscuro que cuelga del cielo y todos los mortales regresaron a casa cansados. Algunos cansados por la jornada, otros cansados de vivir, peor aún, aquellos cansados de soñar. También volvieron aquellos que encerrados en cárceles y calabozos salen en sueños diurnos y deambulan por el mundo sin mover el cuerpo de su cautiverio. Estos últimos volvieron porque en sus sueños nocturnos viajarían de nuevo aún más lejos, a destinos sólo alcanzables por aquellos que saben sobre libertades y cautiverios.
Todos volvieron. Todos recorrieron el camino contrario que usaron al salir. Todos con expectativas. Algunos del descanso, otros de la recepción y los abrazos que por lo menos la soledad les daría aquella noche, como en todas las anteriores. A todos los recibía alguien o algo. A algunos cuantos la muerte, a otros la vida, a los dichosos el silencio, a los menos afortunados otro corazón cansado.
Yo volví también, me recibió tu ausencia tan llena de ti, de tu perfume, de tu locura. Me recibió como te recibe una hermana, como se recibe una sentencia.
Convertí mis labios en tumbas y mis ojos en claustros. Convertí mi corazón en una hoja en blanco esperando ser leída.
Con la elocuencia de un bufón, me di cuenta que así, de la nada, llegó la noche….
April 26, 2012 Leave a comment
Te soñé
Te soñé. Soñé que te besaba. Que me miraba en tus ojos de cerca. Que cerrabas los ojos lentamente y acercabas tus labios al encuentro con los míos. Soñé que me fundía contigo en un beso, largo, muy largo. Que el tiempo se detenía, que el cielo se abría de golpe y se derramaban gotas de sol, ríos de sol, mares de sol recortados de un cielo azul intenso, profundo, infinito. Tus labios en mis labios, la calidez de tu boca. La suavidad asesina de tus labios. ¡Dios! ¡La suavidad de tus labios! La ternura de tu boca y la timidez de tu lengua… la timidez de tu lengua… El beso perfecto. Suave. Lento. Tierno. Entregada a ojos cerrados. Y yo, bebiéndote como si fueras una droga, una droga que detiene el tiempo, borra el pasado, escribe el futuro, desenreda misterios, espanta demonios. Una que aligera la carga sobre mi espalda. Un paraíso tu boca, tus labios, tú. Tú una musa, un suspiro de alivio, una sonrisa, un presente tangible, una boca que en un beso me desnuda el alma, el cuerpo, los huesos…. Despertar fue perderte de nuevo luego de haberte encontrado tras una larga búsqueda… una larga, triste, solitaria y vana búsqueda…. Te soñé, ¿te dije?
January 29, 2012 Leave a comment
Probablemente
Probablemente no me haces tanta falta como pensé. He pasado gran parte de mi vida sin ti cansado de esperarte, de buscarte y de soñarte. Probablemente seas una muletilla que se quita con la práctica, se olvida, se supera, se tira a la basura. Lo más duro es que probablemente no existas y deba conformarme con lo que sólo se parece a ti pero no eres tú. Tal vez deba quedarme con menos, mucho menos y dejar de esperar por ti, dejar de esperar encontrarte al voltear la esquina, en el próximo sorbo de café, en la mañana siguiente a la noche que te sueño. Probablemente deba dejar de crear en los cuentos, en lo romántico, en las princesas que buscan a su príncipe. Probablemente no sea un príncipe y he buscado en vano.
Me conformo con menos, ya no contigo…
Lo que me molesta no es haberte buscado, sino haberlo hecho por tanto, tanto tiempo…
December 26, 2011 Leave a comment
Inútil
Inútil dejar de buscarte. Darte por perdida. Como cosa que no me interesa tanto. Como tonadita que se quiere uno sacar de encima pero no puede, aunque la ignora, o por lo menos trata, trata con insistencia, con tanta insistencia y locura que confunde la una con la otra…
December 12, 2011 Leave a comment
Pretextos
Debatía conmigo mismo la idea de escribir de nuevo o dejar este museo de letras, retrato de tiempos y amores, desamores y cosas sin sentido intacto y te encontré de pronto. Ineludible. Caminaba por esos pasillos alborotados de gente y te vi. Venías hacia mi. Me miraste. Un escalofrío me recorrió el cuerpo comenzando por el estómago. Debieron ser las mariposas, esas que siempre te acompañan. Esas consejeras y compañeras tuyas, esas que tú metiste a mi mundo en aquellos días. Hola, dijiste. Recobrando el sentido y apresurándome a hacerlo parecer un hecho cotidiano para ocultar la batalla de sentimientos, pensamientos y deseos que me consumían respondí y en mi mente sonreí. No sé si lo hice en el “mundo real” pero en mi mente sonreí. Debía sonreír. Sinceramente. Porque por alguna razón inexplicable estaba pensando en ti antes de encontrarte. No lo sabes, y probablemente jamás lo sepas, pero dentro de mi un terremoto de emociones sacudió violentamente mi realidad. Quise abrazarte pero me limité a un beso en la mejilla, propio, educado, respetuoso. Luego de despedirnos, supe que tenía que volver a las letras. Por lo menos, con este encuentro tenía ya un pretexto para hacerlo. Por lo menos esta historia contaría. Para dejarla grabada en donde grabo mis recuerdos y momentos. Incluso aquellos que son sólo míos. Eres más hermosa de lo que recordaba…. y pensaba en ti. Estaba pensando en ti y te encontré…
November 18, 2011 2 Comments
Vivir dentro de una sandía
Por un momento quiso irse a vivir dentro de una sandía. Así lo pensó, de la nada. Como muchas cosas que de pronto le susurraba el viento. Me quiero ir a vivir dentro de una sandía, se dijo. Pero, ¿qué tienen que ver las sandías? Ni le gustan, ni había visto una, ni sucedió nada que las sacara al tema. Simplemente de la nada, de esa abstracta nebulosa blanquecina amorfa y llena de nada, había surgido la idea de irse a vivir una sandía. Vio la sandía en su mente salir de la blanquecina doña abstracta y nebulosa. La vio venir caminando vestida de traje, con corbata y sombrero. Con piernas de garabato de palos y con un portafolio en la mano derecha. La observó cambiar hacia él, hacia su cabeza, hacia sus sueños. Entonces fue que se le ocurrió. Lo pensó de golpe. Asombrándose hasta él, sonrió como quien hace una travesura y lo dijo. Me quiero ir a vivir dentro de una sandía. Se imaginó la pequeña casa que habitaría dentro de una sandía. Vió los muebles, rojizos, haciendo juego con el techo. El mantel de la mesa, una mesa pequeña por cierto, era rojizo también, tirando a rosa. La casa dentro de la sandía era pequeña por supuesto, tomemos en cuenta que el tamaño medio de una sandía no da para poner un duplex. Pero era acogedora, fresca y cálida al mismo tiempo. No había ruido. Era como cuando metía la cabeza bajo el agua y no oía nada, más que el extraño murmullo de la paz. Así, así era dentro de la sandía. No había nadie más, sólo él y los muebles, y el mantel en la mesa con 2 sillas vacías y el murmullo ese de la paz bajo el agua.
Aún ahora que lo pienso, que lo escribo y lo entiendo puedo reiterarlo: Quiero irme a vivir dentro de una sandía….
November 17, 2011 Leave a comment
Interesante Infografía sobre salud sexual
Esta es una interesante infografía sobre los riesgos de adquirir una enfermedad de transmisión sexual. Para aquellos que la pasión es la bandera, que el corazón es el timón más allá de la razón sin duda resultará interesante. Entérate pues de estos interesantes datos sobre los factores de riesgo.
November 17, 2011 Leave a comment
Interrogantes previas
TweetDebiera dejar de pensarte, dejar de oirte reir, dejar de sentirte. Debiera dejar de soñarte, dejar de olerte, dejar de recordarte. Debiera dejar de justificarte, dejar de perdonarte, dejar de verte. Debiera dejar de amarte. Eso dicen los que saben aún cuando no estén seguros de lo que siento. Agonizar en la espera, morir en silencio. Morir es en parte una figura porque más vivo que nunca camino por las calles de esta ciudad que no es la mía pero que tuve que venir para llevar pan a la mesa.
Debiera dejar de alimentarte para que poco a poco mueras de hambre, pero lucho contra mi mismo y contra la lógica porque hay algo que todavía no me queda claro. Me niego a dejarte morir, si tu supieras cuanto he luchado para que no te saquen de mi pecho y de mis ojos.
¿Quién eres? ¿Quién fuiste? ¿Cuál es tu verdadero rostro? Dicen que me volviste loco, que me volviste adicto a una droga que me dabas y quitabas, la droga de ti, de tu presencia, de tu sonrisa y de tu risa. ¿Porqué? ¿Porqué tuviste que fijarte en mi? ¿Porqué yo? Yo dejé de defenderme pensando que tu presencia era territorio donde podía descansar y sentirme seguro, yo dejé de pensar demasiado porque contigo se suponía que estaría protegido. Dejé de lado mi lógica y mi sentido común para mirarte a través de toda la basura que te rodea. Creí en ti. Creí en ti. Creí en ti.
¿En verdad debí haberme protegido de ti? ¿En verdad cometí el peor error de mi vida al creerte? ¿Quién eres mujer? ¿Dónde tienes el corazón? Entré apagando las alarmas, desactivando los filtros… Dios mío, ¿me usaste? ¿Tiene razón aquellos que no están locos como yo?
¿Porqué Mujer? ¿Porqué yo? ¿Qué daño te hice al darte todo, al entregarte todas mis llaves, mi pasado, mi presente y mi futuro? ¿Dónde estuvo mi error? ¿Mi error fue amarte? ¿Porqué mientes? ¿A quién le mientes?
Sí, un monumento a mi dolor dirán. Un llamado solicitando atención. Dígan lo que digan, hagan lo que hagan, deduzcan lo que deduzcan, sólo tú comprendes el sentido de todo esto. Si pudieran, si supieran. No tú… No tú… tú menos que nadie… tú menos que nadie… no así… no a mí…
March 16, 2011 1 Comment
Reloj de arena
TweetTic, tic, tic… escucho caer grano a grano en el recipiente inferior. Tic, Tic, Tic… sonido uniforme que hipnotiza. A lo lejos el mar comienza a tomar color. De un oscuro negro a un azul intenso, intenso como el amor desaforado de un loco. Tic….tic…. tic… cada vez más pausado. Tic… el último grano ha caído. El sol ilumina pleno el paisaje, las nubes son blancas y hermosas, hay aves volando y mariposas juegan cerca de las olas. Viento, el viento me baña la piel y me renueva el alma. Se lleva lo que quedaba de ti en una bolsita negra, cerrada. Te arranca con fuerza de mi corazón y mi alma, y la herida sana de inmediato, veo que te alejas, en una bolsita negra cerrada. Suspiro aliviado. Mi mirada comienza de nuevo a enfocar correctamente. Mi cara se destensa, mis hombros dejan de doler. Te vas alejando, te vas perdiendo entre la arena, enterrada, debajo de la arena negra, no la hermosa arena café con la que juegan mis pies descalzos.
Una mano sobre mi hombro me interrumpe de seguir con la vista tu entierro, una mano cálida y real, sencilla y profunda. Me aprieta el hombro con dulzura y por fin voltéo. Es ella. Ella la flaca, la auténtica no la impostora. Ella la real. Dios mío, ¿es esto posible? Se sienta en la arena a mi lado y clava su vista en el horizonte. En silencio… cuanto extrañaba este silencio. La miro absorto, con ganas de llorar y de hacerle el amor al mismo tiempo. Ella me mira y sonríe con esa sonrisa limpia y tierna. Por fin, reconozco la mirada. No dice nada, descansa su cabeza en mi hombro y juntos continuamos mirando al mar, ahí donde el cielo y las aguas se reunen. Le tomo la mano y con dulzura la aprieta. Esta es la mirada que buscaba, esta es la sonrisa que esperé tantos años, esta es la razón de lo aprendido, de la preparación, del curso intensivo… si no hubiera vivido el infierno, no valoraría el cielo.
Aquí está a mi lado. Gusta del mar, y canta. No como cantan las sirenas que sólo desean arrebatarte el alma por envidiosas, sino como un ángel. Un verdadero ángel lleno de paz, de dulzura, de belleza, de juventud, de experiencia y de madurez.
¿Como extrañar nada de ayer? No. No se extraña. No ahora que el reloj de arena terminó su flujo. No ahora que me encuentro con la flaca, la real, la única. Una flaca cuya única adicción es el amor, un ángel que canta para dar vida y no para invadir de muerte.
¿A quien enterrabas? A nadie, a nadie importante. Cántame de nuevo, tu voz es mi faro, y déjame mirarte mientras cantas, porque en tus ojos existe el sol y el día, la paz y la armonía. Bienvenida Flaca. Llegaste a tiempo.
March 16, 2011 Leave a comment
