No hay conejo en la luna
No Alicia, no hay ilusiones grabadas con manitas tiernas. Al conejo lo han llevado a un lugar que desconozco. Se lo han llevado porque estaba ensuciando mucho la superficie lunar con sus lágrimas. Se ha ido para no volver jamás, por lo menos hasta que tú vuelvas y lo quieras contemplar.
No Alicia, no hay conejo en la luna. Se ha ido enfermo de desconsuelo, renunció a su hermosa labor de levantar miradas y abrir bocas que decÃan lo que veÃan con los ojos del amor. No hay conejo en la luna, pero queda el mar.
Me dieron el secreto para hacerlo regresar. He comprado zanahorias y las he puesto de señuelo. Sólo falta que recuestes tu cabeza en mi pecho y miremos juntos la luna vacÃa. Mirándola juntos aparecerá de pronto, y se quedará de nuevo ahÃ. Viéndonos amar y disfrutando con nuestros besos.
El conejo triste está. La historia de amor más grande jamás contada, esa que él leyo dÃa a dÃa, de pronto se la llevó el viento y no ha atinado a ponerla en calma. Dicen los que saben que el Amor vencerá distancias y borrará tristezas. Lavará conciencias y le permitirá al conejo una segunda oportunidad. La arena por las noches es caricias, ven aquÃ, todo está bien, el conejo vuelve cuando te sientes conmigo.
No Alicia, por ahora, no hay conejo en la luna.







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