Adherido
¡Pero que macanuda sorpresa! Vos mirá, que me cambié de casa y ahora radico en este sitio que por calle tiene mi propio nombre. No creas, me siento raro. Hace tiempo que no escribo lo “del diario”. Me costará algún trabajo acostumbrarme de nuevo pero yo nacà en este paÃs asà que pronto estaré como si nada hubiera pasado.
¿Has visto las mejoras? Me gusta más esta intimidad que da el diseño que has puesto. En el otro sitio era como impersonal, ¿me comprendés? Digo, no me quejo, que va. Allá habÃa cosas lindas también, varias. Pero en esto de blogs y diarios cibernéticos no eras, cómo decirlo, no eras hábil.
¡Pelotudo si eras un pibe! Con trabajo sabÃas como usar el teclado de la pc. Pero ahora ¡Miráte! con mi propia página web y mi propio “dominio”… y este diseño está como para hacer el amor en cada párrafo. Me gusta te confieso. Me parece que de aquì saldrán grandes cosas para vos y en ese descubrimiento diario que es la vida, también para mi.
¿Recordás viejo aquella noche de domingo de marzo del 2006 cuando vos tomaste la iniciativa de sentarte y ponerme a contar mi vida en público? Yo sà que recuerdo viejo. Mi primer hoja del diario la titulaste “Domingo” algo.. Recuerdo de todo lo que platiqué, por lo menos lo importante. ¿Vos recordás viejo?
El tema de inicio fue una baraja con unos ases que no salÃan. Eran 3, según recuerdo. Depués de la baraja mencionabas a Martha, la locutora. No lo sabÃas todavÃa viejo, no tenias ni puta idea de lo que se te venÃa encima cuando abriste la puerta a lo imposible. Nadie se lamenta hoy viejo, ¡anÃmate! que esto debe ser una fiesta y no un velorio.
Vivir de los recuerdos viejo, puede matarte. Vivir del pasado, del recuerdo de aquel domingo de marzo del 2006 cuando todavÃa soñabas con inocencia, podrÃa no ser tan buena idea viejo. No tenÃas idea de lo que pasarÃa un mes después. No tenÃas manera de saberlo viejo. Yo vivì contigo gran parte de toda la historia aquella. ¡Pero vos me abandonaste de pronto! Usurpaste mi nombre para dar gusto. No, que va. No hay enojo ni reclamos hoy viejo. Lo bueno es que nos reecontramos y lo hacemos vivitos y coleando.
Si tomaras y no anduvieras con tus rollos mÃsticos te invitaba un trago de mi botella de whisky. Pero ahora te ha dado por jugar al iluminado ¿no? ¡Pero qué fascinante que sos! De la nada te volvés un hippie y pregonas tu amor y paz por todos lados. No te ataco viejo, pero me mata de la risa. No comencés nadamás a quererme convertir que nos soy convertible. Yo respeto tu rollo de ascendido y vos respetás el mÃo con mis botellas de whisky, mis puros, mis cigarros y mis mujeres.
¡No, no, que va! Yo si creo que te cambió la vida. Estoy seguro de eso. Pero, ¿cómo fue que terminaste tirando al fuego mis apuntes y destrozando mi antiguo apartamento? ¿cómo fue que te llevaste mis cuentos y mis prosas directito al carajo sin escalas? ¿Cómo viejo, cómo fue que terminaste volvÃendote “El negro” y pusiste la pistola sobre tu cabeza? ¡Pero que pelotas las tuyas! DecÃme, ¿qué se siente? ¿qué se siente volverse el negro? ¿qué se siente amartillar el revolver y poner el cañón en la sien? ¡Eso debió haber sido intenso! Nunca creà que fueras a jalar el gatillo. Jalaste del gatillo y escuchaste un “click” sólamente. No hubo bum. Tenés tanta suerte viejo.
Claro, claro. Ese hombre murió durante tu fin de semana donde fuiste secuestrado por aliens y te cambiaron el cerebro. ¡Qué no es burla! ¡vos me conocés viejo! ¡Vamos si hasta tú mismo te ries!
El punto es que por fin el agua que te quebró la vida, también te limpió el alma. Que la misma agua contra la que luchaste por tu vida en aquel entonces, te permitió asesinarte y dejar al viejo hombre debajo, emergiendo vos con nuevo espÃritu. Mirá que si lo vemos concienzudamente, terminaste muriendo de todas maneras. ¡Pero viejo ya lo sé! ¡Sólo te estoy hinchando las pelotas! SÃ, ya sé que lo que hiciste es un rito lindo, pero no me jorobes con lo de la magia por favor que me da dolor de cabeza.
Ya es tarde para vos. Temprano para mi. Vos ahora dormÃs como bebé y lo hacés temprano. ¡Bravo viejo! comienza respetándote a ti mismo para que puedas respetar a los demás.
Yo en cambio, ya dormiré cuando muera. Por ahora con dos whiskys encima y esta sonrisa cÃnica que me cargo hoy, no dormiré sólo. SÃ, sÃ. Las jovencitas en ropa entallada siguen siendo mi debilidad. Me voy ahora viejo. Tenemos mucho que platicar y lo haremos poco a poco, no te angusties.
¡Al carajo si te joroban viejo! ¡Mandálos a la mierda de una vez! Sólo tú sabes que viviste y que tan cierto o no fue. Porque yo sé quien eres viejo, a ti no te meten electroshocks en la cabeza, a ti no te dan a oler gases estupidizantes, a ti no te lavan el cerebro en tres dÃas… no viejo, tú tienes algo, algo lindo allà dentro del pecho. Yo sé quien eres viejo. Eres quien me da vida. Te conozco mejor de lo que piensas. Sé que algo te sucedió y sé que no tiene que ver con mariposas ni otros insectos de los cuales hablaremos más adelante. No viejo, fase maniaca mis pelotas. ¿Cuánto te durará si es asÃ? ¿Una semana? ¿Un mes? ¿un año? ¡pero que pelotuda fase manÃaca viejo! ojalá te dure toda la vida si es preciso y los que no te conocen y te escupen en la cara porque no sabe lo que eres y lo que serás poco a poco, se pueden ir a la mierda… Que sólo se queden los que tengan que quedarse. Los que te ven a ti y te conocen. Los que sabemos de tu enorme corazón y de tu gran capacidad de entrega y para amar.
Los demás al carajo. Que se quede quien vale la pena, quien puede verte detrás de todo esto. Quien conoce tu corazón. De esos viejo: pocos. Pero mirá la parte linda, cuando hagas fiestas en tu casa, no tendrás que rentar sillas.
Me voy, mi celular suena (porque en este paÃs ahora tengo celular) y es una hermosa dama. 25 viejo, delgada y blanca como nos gustan. Suculenta…
Chao… platicaremos pronto de nuevo. Un abrazo y bienvenido de vuelta… (¿tú o yo?)
Pd. Adherido, el tÃtulo de post lo puse porque puedo, no porque tenga razón alguna… este es mi paÃs, y yo soy el presidente. Aquà yo mando.
Posts Relacionados
- N/A







Deja tu comentario