Tranquila
¿Quieres saber que significa aparecer en estas las páginas de un loco? ¿quieres saber lo que siente que me plante ante ti y me desnude el alma? ¿Quieres verme sacar el corazón de mi pecho para entregártelo todavÃa latiendo y goteando sangre?
PodrÃa contarte mi pasión en letras y cuadrarla en párrafos para que comprendas lo que existe debajo de mi caparazón blando. Verás que aún cuando aparente lo contrario, me entrego por completo.
¿Y si te uso? Cabe la posiblidad de que me enamore de ti, pero mi reto serÃa que me vieras a los ojos y encontraras respuestas y no más preguntas. Mi reto se volverÃa que tú te enamoraras de mi y para lograrlo lo que harÃa serÃa mostarte mi verdadera foto, sin tácticas ni estrategias.
¿Cuál distancia vocecita tierna? La mayor distancia ha sido recorrer este camino que recorrà en mi curso intensivo para encontrarme con la sala de los espejos y mirarme a mi mismo.
Hoy aparecerás en mis letras como protagonista. ¿Te asusta? No te asustes. Te voy a dejé mirar dentro de mi cabeza y de mi corazón, ¿crees que oculto algo? Pon atención, detrás de las letras estoy yo. MÃrame. No hay peligro. Soy yo. ¿Me recuerdas? Ahora, reconóceme. Déjame reconocerte.
No diré tu nombre, irás conociéndome y verás que no escribo nombres. Pero te hablaré sólo a ti. Mis letras está dirigidas a ti a partir de hoy. Serás la protagonista de mis fantasÃas y de vez en cuando recibirás mi llamada para contarte tonterÃas y asustarte un poquito más cada vez. Quien sabe, un dÃa, podrÃas toparte con una flor en tu puerta cuando vuelvas de tu trabajo. y la flor sostenida por unas manos, y las manos pegadas a un cuerpo, y el cuerpo con una cabeza, y en la cabeza mis ojos mirándote y mi sonrisa completa. AtinarÃa a decir: ¿sorpresa?
Pequeña de la voz tierna, de los domingos tranqulos, de las escaramuzas, de los caballos que cambiaste por leones, recuerda que soy yo. El mismo con el que hacÃas super, tomabas café y dabas rienda suelta a tus tendencias canibalÃsticas en los tiempos de universidad cuando no sabÃamos de la vida nada.
Hoy sabemos más. Me aventajas y no me sorprende. Siempre fuiste más inteligente que yo. Pero aquà estamos otra vez. Varios años después, muchas lágrimas y muchos besos después. ¿Qué pasará? Tu entrenamiento como psicóloga te obligara a manejar la situación con distancia y evitando la contratransferencia. Y yo me empeñaré en que no puedas hacerlo tan fácilmente.
No tengas miedo, yo no temo y eso que mi caparazón es blando. Aparte de tu diagnóstico inicial agreguemos algo más: cÃnico. Te aviso y pongo en guardia porque quiero que me la pongas difÃcil. Si no, me aburro.
Estimada sicoanalista personal, ¿estoy loco? Cúreme. Escúcheme e imagÃneme. Entre en mi cabeza y en mi corazón ahora que la puerta está abierta. Es usted bienvenida. De todas formas, no te librarás de mi tan fácilmente. Soy tan terco como tú.
Posts Relacionados
- N/A







Deja tu comentario