Cuando comienzas a ser honesto y a verte como realmente eres, comienzas a descubrir que todo lo que la gente te decía antes sobre tí mismo es cierto. Todas esas habilidades siempre han estado ahí listas para ser usadas a tu favor. Incluso aquellos detalles que podrían catalogarse como rasgos no muy aceptables son herramientas que también puedes encausar y dirigir al logro de las metas.

Personalmente estoy en primer grado. Qué digo primero, más bien en Kinder. Pero ya sé escribir y estoy en mi pupitre con el lapiz en la mano y la libreta abierta atento a aprenderlo todo.

Hoy en lo profesional recibí el afecto y la felicitación de gente del otro lado del Río Bravo por el “boost” que tuve este mes y la traducción de este “boost” en números verdes (dólares) que han redituado a la empresa que represento. Siendo esto la confirmación objetiva y medible que en definitiva estoy haciendo bien mi trabajo. Y aún lo puedo hacer mejor. Eso es lo mágico de todo esto. Que aún no estoy acelerando al 100 por ciento.

Estoy logrando las metas laborales y personales en menos tiempo del que se esperaba. Eso quiere decir que el gigante está despertando y se sacude de encima la capa de mentiras que tenía acerca de si mismo.

Lo que estoy haciendo diferente es simplemente observarme a mis mismo con tanto detalle como observaba a los demás. Analizarme a a mi mismo, examinarme y darme cuenta de los errores y los aciertos que cometo contra mi mismo para eliminar al máximo los primeros y potenciar los segundos.

Si es verdad que soy inteligente, esta es una buena ocasión para demostrarlo. Actuando con verdadera inteligencia. Libre de mi pasado y con la vista clavada en mi futuro.

Querida Adriana, ya sabes que es lo que quiero. No lo pierdo de vista. Quiero sorprenderme a mi mismo y te prometo que a ti también te sorprenderé.

Hay quienes pensaron que lo mío era una fase maníaca. Bueno, me pregunto: ¿que dirán ahora?

¿A esto te referias con haber tocado fondo y salir con todo? Vientos… ya entendí…

Tengo todo para tener la vida que siempre he soñado. Todo. Darse cuenta de eso, que muchos todavía luchan por algunas de las cosas que yo tengo desde hace tiempo, que no me falta nada más, que puedo tener la vida que he soñado estirando un poco la mano te libera.

Lo tengo todo. Y aún que lo tengo todo, no me conformo. Voy por más.

Gracias Adri por recordarme cosas y escucharme, gracias por ser cruda y tierna al mismo tiempo. Gracias por las risas. Después de todo, las psicólogas no me caen tan mal, menos cuando te escuchan gratis e incondicionalmente.

Technorati Tags: , , , , , , ,