Es una lástima que “Los protegidos” deban permancer detrás de una contraseña. Los releo y me encantaría liberarlos, pero todavía no es momento. Somos 3 quienes hemos visto los protegidos. Un mago blanco (que no es mago y tampoco es blanco), una psicóloga hermosa que cambió los caballos por los leones, y yo.

Pronto llegará el momento de destapar la verdadera historia. No ahora, no hoy.