Paulo Coelho publicó en 2005 un libro llamado “El Zahir”. Lo leí inmediatamente a la fecha que salió. Sin embargo, mi padre lo tomó de mi librero para leerlo. Lo encontré sobre la mesa y leí las primeras páginas. En la primera dice así:

“Oh María sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a ti, Amén.”

En la siguiente una cita bíblica que no pondré para evitar crucifixiones o calificativos despóticos relativos a religiones. Pero lo que realmente me interesó y provocó que sonara la campana de lo trascedental es la definición de “Zahir”:

Según el escritor Jorge Luis Borges, la idea de Zahir procede de la tradición islámica, y se estima que surgió alrededor del siglo XVIII. Zahir, en árabe, quiere decir visible, presente, lo que no puede pasar desapercibido. Algo o alguien que, cuando entramos en contacto con él, acaba ocupando poco a poco nuestro pensamiento, hasta que no somos capaces de concentrarnos en nada más. Esto puede considerarse santidad… o locura.

Faubourg Saint - Pères,
Enciclopedia de lo fantástico, 1953

Yo me preguntó: ¿Serás mi Zahir? Hay grandes posibilidades que así sea.

Y hoy me contesto: ¡Nope!

Technorati Tags: , , ,