Vestirnos con ropas nuevas
Vestirnos con ropas nuevas y disfrutar de las nuevas cosas. La vida y Dios siempre hacen las cosas nuevas. He vivido un domingo sin duda trascendente en varios aspectos de mi vida, las piezas sueltas o de plano se sueltan o se aprietan pero dejan de andar sueltas más.
Anoche reconocà que varias de mis situaciones difÃciles han sido por un arraigado miedo propio. Un miedo propio que en la superficie aflora de diversas maneras y por fin lo he descubierto o, más bien, he decido ponerle atención: miedo a sentir. Este miedo que nos a muchos de los que hemos pasado por cosas difÃciles o dolorosas en el plano emocional.
Alguna vez tuvimos una capacidad intacta para entregarnos y amar, pero por una u otra razón esta capacidad se fue perdiendo para volverse habilidad y terminar siendo una “incapacidad”.
Pero cuales quiera que sean las causas o el estado de esta capacidad/hablidad/incapacidad cada dÃa se nos regala la bendición de vestirnos con ropas nuevas, con nuevos perfumes y nuevos colores, con nuevas sonrisas y nuevas miradas; pero sobre todas las cosas se nos permite cambiar nuestros sueños, nuestras esperanzas, nuestras ilusiones y nuestros anhelos.
Darnos cuenta que somos capaces de mucho más de lo que creimos, de mucho más de lo que pensamos. Más allá de lo que hayamos sentido o pensado alguna vez, de pronto nos convertimos en cosas que jamás pensamos convertirnos, siempre irradiando luz y paz a nuestro alrededor.
Se nos quedan piezas en el camino, se nos quedan prendas que no más pueden sujetarse y no más podemos sujetar. Debemos tener el temple para dejarlas ir en paz. La vida no se detiene, no se altera hagamos o no cosas, la vida sigue. Sigamos viviendo esta vida, sigamos mirando atardeceres tomados de la mano de nuestras princesas o prÃncipes, salgamos a las plazas comerciales a los mercados, a las librerÃas, aprovechemos la luz del sol por un dÃa llegará la noche. No la busquemos antes de tiempo, no la procuremos si no es momento. En un parpadeo nuestros ojos pueden pueden cerrarse para siempre.
Hoy me comprometo conmigo y con mi corazón a darle una nueva oportunidad cada mañana a las ropas nuevas…
“Las cosas viejas pasaron… yo hago las cosas nuevas”… dice Dios… venga, pruébamelo Señor y afloja la manita un poco que me cuesta trabajo tragar saliva.
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January 15th, 2007 at 7:21 am
Pues tienes mucha razón , hay que tomar nuevas ropas!
Cuando escucho ese tema de Jesús Adrian Romero…recuerdo que él pasaba por una fuerte crisis… y ya sin fuerzas, angustiado se sentó al piano y escribió esa letra.
Esperar en ti…. Sabes me queda claro que las cosas viejas ya pasaron…debo soltar ese miedo que tengo y no luchar con mis fuerzas …al final Dios siempre tiene el control!
Tu post fue la respuesta que necesitaba. Gracias!
January 15th, 2007 at 12:26 pm
Querida Isa,
Reverberamos. Para mi es un placer que mis letras te puedan servir en algo, y debo decirte que leer tu comentario me sirvió a mi y me sirvió mucho. A veces uno comienza una idea y alguien llega y la redondea. Tú lo has hecho con tus lindas palabras. Eso es como reverberar. Cuando se apuntan y disparan cosas buenas las mismas rebotan a uno más grandes y a su vez rebotan de nuevo más grandes en un ciclo interminable y virtuoso.
Cuando luchamos solos, en nuestras fuerzas, pensando que no necesitamos de nadie, que podemos tomar el control de nuestras propias vidas asà como asÃ, estamos negando el gran amor y paciencia que Dios nos tiene. No podemos solos, nuestras fuerzas propias son limitadas. Necesitamos una mano fuerte, una con fuerza inagotable, una que nos sostenga en esos momentos difÃciles como el que pasaba Jesús Adrián al escribir la canción. Lo maravilloso de Dios es que Jesús Adrián se sentó al piano para escribirle una canción de reclamo cuando atravesaba la etapa de enfermedad y ataques de pánico, y la canción termino siendo escrita por el mismo Dios por decirlo asà regalándole a él y los que tenemos los oÃdos para oir la música de J.A.R este hermoso regalo que nos recuerda lo que hay que hacer cuando las cosas no salen por más esfuerzo que pongamos.
Dios siempre tiene el control de las cosas. Y lo maravilloso es que, a pesar de nuestra terquedad, nos tiene paciencia y no sólo hace las cosas nuevas, sino perfectas.
Un hermoso placer compartir contigo estas letras.
Un beso
José
Pd. Todos somos la respuesta.
January 15th, 2007 at 8:32 pm
Tienes razón la vida y Dios siempre te da nuevas oportunidades, siempre pone las cosas en su lugar, nunca antes ni después, Él sabe el momento indicado, a veces pasa que nos ciega nuestro miedo, nuestro dolor, nuestra impotencia, pero siempre después de una noche oscura vuelve a aparecer el sol en el horizonte, con la esperanza de un nuevo dÃa, Dios siempre estará con nosotros hasta el ultimo dÃa, es una promesa.
“Grandes cosas hemos prometido, aun mayores nos están prometidas, guardemos estas suspiremos por aquellas, son tan breves los placeres, perpetua es la pena, el padecer es corto, la gloria infinita, de todos será la recompensa�
Me gusta llegar a este mar lleno de tranquilidad y de paz…
Saludos cordiales.
La PAZ de Dios te llene de BIEN
Un abrazo en la distancia!!!!!!!!!!!!!
January 15th, 2007 at 8:41 pm
¡Hola Tomm!
Gracias por tus comentarios. Siempre tienes luz para compartir y eso te da ese valor especial que tienen los seres humanos especiales.
Un abrazo Tomm,
José