Recuento del dÃa
Hoy me levanté muy temprano, unos minutos antes que sonara el despertador. Eran las cinco cincuenta de la mañana y abrà los ojos feliz de poderme despertar a esa hora por gusto y no por obligación. Me vestà y salà a correr. El sol no habÃa salido todavÃa y eso me encanta. Poder correr e ir observando como llega el señor sol a alumbrar la mañana. Corrà más de lo que corro normalmente, utilice más aparatos del gimnasio del hotel que de costumbre y todo el tiempo tuve todo el lugar para mi solito. Sin nadie más con quien compartirlo.
Con mis audÃfonos “enchufados” en mis oÃdos tuve el tiempo preciso para reflexionar seriamente sobre mi vida y me di cuenta de lo basto que es el mundo y sus posiblidades.
Llegué temprano a la oficina, mi café ya humeaba sobre mi escritorio y comencé mis labores del dÃa con un Ãmpetu y un impulso vivificante. Asistà a una reunión que duró toda la mañana a las oficinas corporativas de la pareaestatal petrolera para la cual trabaja mi empresa y trabajé y trabajé y trabajé. No pude borrarme la sonrisa todo el dÃa. Sonrisa de tonto, de “bobito” como me dice cariñosamente la princesa colombiana. Una sonrisa de esas que sale de lo absurdo, el absurdo que sale de darme cuenta de cómo opera mi cabeza en momentos. Soy mi peor enemigo, un experto en autosabotaje, pero igualmente soy mi mejor aliado, un ser humano que siente y siente profundo, que se comprende y se tiene paciencia a si mismo. Que entiende sus procesos, se conoce mejor y se permite equivocarse, adelantarse, y entonces ser tumbado y volteado por una ola en su propio mar que lo avienta a la orilla sin ahogarlo por supuesto.
Me permito esas cosas pero no le permito al mundo que me robe mi paz, ni mi valor personal que muy duro me ha costado entender y aceptar. Tengo tanto porque sonreir, tanta gente a mi alrededor y tanto amor que dar/recibir que no puedo permitirme el absurdo de detenerme y mucho menos a retroceder.
Comà con el buen Jorge (nuevo elemento en el blog) un gran amigo que ha entregado su vida a Cristo desde hace tiempo, psicólogo también, con quien clarifiqué cosas importantes en mi vida, cosas que debÃa ajustar completamente para poder limpiar mi corazón de pasados y dolores inventados, buscando la limpieza de corazón necesaria para entregarse una reina verdadera para la cual yo soy el rey.
Estoy por irme al hotel a descansar. La reunión continuó por la tarde y recién salgo de ella. Debo correr al hotel porque tengo una princesa colombiana esperando por la señal de video y el audio que merece tener por ser incondicional y ser única.
Descansar y retomar el camino que con tanto esfuerzo (pero tanta convicción también) he caminado desde hace algún tiempo, camino que como mis allegados saben decidà estúpidamente abandonar unos dÃas para darme cuenta que el desvÃo trae sólamente la tan temida soledad, depresión, tristeza y abandono. Todas estas últimas mentiras que no tienen cabida en mi vida más.
Voy a llegar a ti mi amor. �ntegro, limpio y sin cargas encima. Tal como tú mereces que llegue. Pronto mi amor. Más pronto de lo que yo mismo imagino, gritaré tu verdadero nombre y terminaré con especulaciones (que comercialmente son buenas y un éxito de estrategia, pero no reales)
Hermoso Martes de trabajo, bendito trabajo, que nos acerca cada vez más a nuestras metas y nuestros sitios elegidos, aquellos en los que realmente merecemos estar.
Les dejo un beso a las muchachas y un abrazo a los señores.
José
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