Carretera reflexiva
Llegué a la selva luego de caminar por la playa. El viaje ha sido por carretara esta vez y le he encontrado un gusto interesante. Pude pensar mucho y reflexionar sobre cosas que debÃan resolverse, reflexionarse, pensarse. No me gusta caminar por la vida como si no caminara, como si sólo me dedicara a sobrevivir el dÃa. Por eso a uno le da por pensar, por reflexionar y cuando haces todo eso: te da por soñar pero con los pies bien puestos en la tierra.
Veo como el horizonte es más brillante de lo que parecÃa ser, mis ojos más claros de lo que eran y mi camino más seguro que lo que llegué a pensar. Veo como se derrumban fortalezas, se abaten argumentos, se desmoronan gigantes de sal que volvieron la vista atrás.
Aquellos fantasmas que antes atormentaban mi sueño como grandes e imposibles de evadir, hoy no son más que granos de arena erosionada por el viento, por el magnÃfico y sabio EspÃritu. ¿Cómo pude perder tanto tiempo en temor de ellos? ¿Cómo pude entregar mi voluntad y mi presente a personajes vacÃos, huecos, acartonados que prometÃan castillos y seducÃan con lisonjerÃas para aturdir la presa? ¿Cómo pude comprometer mis principios y mi esencia?
Como sea, aquà estoy. Mirando una retrospectiva de decisiones que en apariencia fueron mal tomadas, pero que en el resultado final me trajeron hasta donde hoy estoy. Hasta este castillo verdadero en donde estoy parado mirando los recuerdos que enseñaron como maestros implacables un curso intensivo sobre la vida y la luz, en contraste con la muerte y las tinieblas.
Estas manos que acarician las plásticas teclas de la laptop, son las mismas que acariciaron la esperanza con rostro de mujer, las mismas que se asieron a rosas rojas que se regalaban como se hacÃa en aquellos tiempos de caballeros y fina estampa.
Estas manos son las mismas que acarician en sueños la cara de la mujer de ojos de sol, el cabello lacio y largo de la musa real, auténtica. Estas manos son las que perciben, tocan, entregan y reciben una nueva mañana, un nuevo sol, una nueva vida.
Veo el camino oscuro pasar por la ventana, las vaquitas a los lados del camino, los caballos en sus corrales, las luces del campo silencioso que cantan alegorÃas sobre el pueblo y las raÃces. Observo mis manos, las mismas que al tocarte hacen que tiembles y te estremezcas, las mismas que te aprientan la mano pequeña y fragil para protegerla.
La carretera está reflexiva esta noche y yo, me descubro conduciendo esta reflexión lejos de la oscuridad para llegar temprano con el sol al amanecer de mis desvelos.
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May 14th, 2007 at 7:15 pm
Realmente cuando tenemos la opcion de sentir que nuestros errores valieron la pena es cuando sabemos cuanto estamos aprendiendo de ellos…
Me alegro mucho por sentirte tranquilo en el alma…
Mariajose
May 16th, 2007 at 8:36 am
Ansio verdaderamente sentir esa tranquilidad que reflejas en tus letras
Ansio voltear atras y ver que todos los errores y enseñanzas se quedaron ahi, en el pasado
Ansio sentirme libre de saberme presa
Saludos…
May 16th, 2007 at 9:49 am
Querida Katy:
Tienes que creerme cuando te digo que eso que ansÃas está ahÃ, más cerca de ti de lo que imaginas. Tienes que creerme porque sé de lo que estoy hablando. Porque conozco lo que es vivir sintiéndose presa, sintiéndose atrapado, atado, sin salida.
Te digo querida Princesa, que el hecho de que lo ansÃes es una señal de que tú corazón está dispuesto. De que tu corazón está preparado para comenzar la limpieza y para romper esas cadenas que detienen a Katy.
La tranquilidad que mencionas que observas en mis letras, viene de haberlo ansÃado alguna vez. De haber comenzado a entender quién soy en realidad y no quién querÃan que fuera, quién me habÃan hecho creer que era.
No olvides querida Katy, quién eres. No permitas que nadie ni nada te robe lo que en verdad eres. Que nada ni nadie te hagan olvidar cual es el sentido de que estés caminando por el mundo.
Eres una Princesa Katy. No tengas miedo. Los fantasmas del pasado no son tan grandes ni tan fuertes. Mira hacia adelante, hacia lo nuevo, lhacia o hermoso que hay para ti. Las princesas son valientes… recuerda quién eres.
Yo te digo, princesa, que tu corazón ha hablado… que esa tranquilidad que deseas viene a tu vida, que esas cadenas que te atan se hacen pedacitos, que “lo que sea” que te ha hecho sentir presa no tiene más poder sobre ti porque tú comienzas a recordar quién eres.
Te mando un abrazo y mi sincero agradecimiento por compartir conmigo estas letras.
DTB,
Joel
May 16th, 2007 at 3:46 pm
Joel,
Mil gracias por lo que me dices, Mil gracias de verdad… he de decirte que me hiciste llorar…
Es verdad todo lo que dices, y sobre todo porque lo sé…tambien es verdad que no he podido salir de este tornado en el que estoy envuelta pero sé a ciencia cierta que lo haré, tengo fé y me tengo fé, creo en mi y se que pasará, como siempre he dicho: Todo pasa, nada es permanente.
te agradezco de todo corazón tus palabras, en verdad…
Y es dificÃl, sé que nadie dijo que esto era fácil, pero lo es, es difÃcil…
Te mando un abrazo y gracias por el apoyo, que aunque lejos, y por letras, es increiblemente sincero, asi lo siento yo.
Katy
May 16th, 2007 at 7:12 pm
Princesa,
De corazón a corazón: estoy aquÃ. EscrÃbeme cuando sientas que la vida aprieta demasiado.
Joel
Pd. Gracias a ti por tu valentÃa al abrir tu corazón.
May 18th, 2007 at 12:20 am
Sr. Balmart, uno de los principios básicos del silencio es la compañia; desde ese punto tan básico en un tema tan vasto como es el silencio y la autoreflexión, le puedo decir si me lo permite, que los sueños cuando se cumplen siempre tienen trazas de pisadas por campos abiertos, asà justo es la libertad, asà justo es reconocerse.
¡Bienvenido a la libertad que da autoreflexionar sobre sus propios pasos!
Daanroo Mattz