Tocaré el piano
SÃ… me sentaré a tocar por horas y horas… cantaré y cantaré lo más alto que pueda hacerlo, tan alto que los vecinos se quejen o me aplaudan, tan alto que nadie podrá cantar más alto que yo. Cantaré sonriendo. Cantaré feliz. Cantaré con los ojos cerrados y tocaré con el corazón… sÃ… tocaré el piano por fin. Dejaré de posponer las melodÃas y las letras, escribiré esas canciones que he tarareado en mi mente tantas veces… las escribiré y las cantaré y las tocaré para mi, porque me lo merezco. Porque es hora de mÃ. Porque es tiempo de vivir en serio.Me olvidaré ahora de aquellos que me maldijeron para recordar que me bendijeron con su vida y los bendeciré porque la vida es demasiado corta para odiar, ser odiado, maldecir o ser creerse las maldiciones.
Tocaré el piano y cantaré canciones a Dios, al amor, a las hormigas, a las nubes, a los caracoles, a los alebrijes, a la mujer perfecta y a la que existe, a la maestrÃa de vivir sonriendo. SÃ, cantaré sobre lo que me da la gana, finalmente, la música es la mÃa, finalmente ha sido la muerte la que ha venido a apresurarme para cumplir mis deseos, ha sido la amenaza del final del viaje lo que me puso contra las cuerdas como si me tomara del cuello y me abofeteara y me sacudiera y me gritara llena de rabia: ¡Despierta!
Tocaré el piano sentado en la mesa del ajedrez jugando esta partida contigo, muerte de los humanos. Tú que sentada ostentosa y soberbia disfrutas del cigarrillo mientras soplas el humo en mi cara, sonriendo coqueta como anunciando el final de la partida, pero te digo de una vez Señora muerte: no te tengo miedo. A la cara te miro con rabia y desprecio, con odio por querer robarme las risas de los mÃos y los abrazos que aún no he dado y te digo de una buena vez para que te quede bien clarito: te metes con el mortal equivocado. Porque no tengo pensado cederte el tablero sin luchar hasta el último peón y si has de llevarte mis fichas te las llevarás con sudor y ansias, no con ligereza, porque pelearé contra ti hasta que te hartes de mi y me indultes. Mientras tanto querida flaca, querida muerte, querida muerta: tocaré el piano… y beberé la vida en un vaso de los old fashion con poco hielo pa que me sepa más…¡Salud flaca!… disfruta el recital y ponte cómoda que va para largo.
Actualización para los interesados en la salud del autor:
La buena noticia:Salà hoy del hospital. La Mala Noticia:Vuelvo al Hospital mañana. Me ingresan de nuevo a recibir más transfusiones de sangre porque con lo que se ha hecho hasta ahora no se han obtenido los resultados esperados. A quienes han estado aquÃ, tomando literalmente mi mano en la cama del hospital dándome ánimo y mostrándome su cariño: Gracias. No tengo como pagarles…. Sigo contando con sus oraciones…








September 7th, 2007 at 7:23 am
Joel de mi corazon, Dios esta contigo, y mientras planeas todo aquello que quiere hacer tu alma , sabes que estare aqui cerca. y CLARO que escribiras canciones y las tocaras en el piano..
Que te mejores pronto y que Dios te bendiga…
MARIAJOSE
September 7th, 2007 at 10:03 am
“Porque es hora de ti”. No lo pospongas más.
September 7th, 2007 at 5:28 pm
Joel,
Desde México te envÃo mi cariño, mis bendiciones y mi energÃa para que sanes y entonces en tu mar reine de nuevo la calma. Me tranquiliza escucharte bien, en paz, animado.
Te dejo un aletazo de vida e ilusiones desde mi planeta con tu nombre en cada ráfaga.
Tuya,
Cynthia McNaught
September 7th, 2007 at 7:39 pm
hola mi niño hermoso! estaré cerca y muy atenta escuchando las bellas melodÃas que que tocas con tu piano.
te dejo todo mi cariño, sabes bien que te adoro, besitos miles, sonrisas y bendiciones para el joven dueño del mar…