Me descubrí reflejado en tus ojos, miré mi expresión de asombro ante la cercanía y sonreí nerviosamente sin quitarte la vista de encima. No podía parpadear para no perderme un sólo segundo de tan hermosa visión: tus ojos. Ojos que encierran un mundo entero, un universo diferente, un lugar ideal para el amor. Ojos que no sólo reflejan el alma, sino que la muestran sin miedo, como si no tuvieras nada que perder. Quedé hipnotizado por tu mirada. Verte así, me llevó a mares distantes, a paraísos inexplorados, a sueños convertidos en realidad. Sonreíste y miré tu boca. Cálida. Hermosa. Sugestiva. Con labios que abrazan almas y vuelven prisioneros corazones inexpertos y ávidos de amar. Pude oler tu perfume. No podía quedarme ahí sin hacer nada, petrificado. Tenía que hacer algo, pero el corazón me brincaba alocadamente, el tiempo simplemente se había detenido y las olas del mar guardaron silencio expectantes ante lo que sucedería. Puse mi mano en tu cara con cuidado y ocultando mi nerviosismo. Pude sentir tu piel, suave, terreno fértil para caricias, lienzo inmaculado listo para ser decorado con el arte de una pintura apasionada fabricada por el corazón de un mortal eternamente enamorado. Sin dejar de verte a los ojos y sin parpadear, me acerqué lentamente, más y más a ti hasta que nuestras bocas agonizaban esperando el momento cumbre, la sensación final que daría inicio a toda una locura sin freno, a noches enteras de sudor y caricias, a un amor como nunca hubo otro. Justo antes de llegar a cubrir tus labios con los míos me detuve deliberadamente. Quería disfrutar ese pequeño momento previo al cambio de vida. A milímetros de tu boca podía sentir que comenzabas a respirar más agitada, contrariada por la pausa. Tus labios desconcertados me buscaban como quien busca aire para respirar. Entonces, haciendo una plegaria silenciosa de agradecimiento por haberte hallado, cerré el espacio que nos separaba… para siempre…

Beso

Technorati Tags: , , , , , , , , , , , , , , , ,