Grietas
Yo era de las personas que creÃa fervientemente en que al Amor no se le puede dañar. Pero a fuerza de ir viviendo me he tenido que guardar muchas de mis teorÃas y supuestos. Por ejemplo, el amor puede dañarse. Se daña con sutilezas incluso. De hecho son las sutilezas las que más daño hacen. Un dÃa dejas de contestar una llamada, lees un mensaje y no lo respondes, dejas de tener tiempo para hacer sentir a la otra persona que es importante en tu vida pensando que son detallitos pequeños que no deben ser importantes.
Poco a poco vamos abriendo grietas en esa otrora “infranqueable” pared. Grietas que en un momento dado pueden hacer que la pared entera se derrumbe y quedemos con la cara llena de polvo preguntándonos cuál fue el detalle que hizo que todo se viniera abajo cuando en realidad fue el paso del tiempo, el constante martilleo de las sutilezas lo que acabó con todo.
Creo que la manera en la que actuamos grita más fuerte que las palabras que podamos decir. Los hechos son el fruto de lo que hay en nuestro corazón y no podemos ocultarlo por mucho tiempo. Siempre alguien nos hará notar que estamos discrepando de nuestro propio discurso, y ese alguien puede ser, en el mejor de los casos, la persona que sufre de nuestra indiferencia, y en el peor de los casos: la soledad.
Yo he estado de ambos lados de la ecuación. Admito que he jugado ambos roles en mi vida. Pero siempre jugar el rol del receptor de esas sutilezas es el que más daño me ha causado. Soy una persona que necesita el “cariñito” de vez en cuando, que requiere por lo menos una sonrisa para funcionar. Que precisa del “sentir que existo para la otra persona” para mantenerme en orden.
Yo no digo que uno tenga que estar siempre al servicio y disposición del otro. Digo que, si recibes un mensajito de texto en tu celular, por lo menos lo respondas. Que si alguien te llama por teléfono lo contestes. Si no estás en una posición que te permita contestar, puedes hacérselo saber a la persona que llamó posteriormente si en realidad te interesa su corazón.
Pero no se deja al otro en el vacÃo aterrador del silencio y la incertidumbre. No. Eso no se hace.
Ahora que si llegaste al punto en donde no se te da más actuar asÃ, ser educad@ por lo menos, entonces es hora que dejes correr el agua, porque estoy seguro que alguien estará muy interesado en beber de esa fuente.
El agua estancada se pudre, pero si corre habrá quien venga presuroso a beberla. Porque estoy seguro que el amor de una pareja es un bien escaso que tiene una lista de espera bastante larga y en esa lista hay personas que están dispuestas a dar una vida como la que la otra persona se merece, sin agrietar la pared de manera deliberada.
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March 9th, 2008 at 12:23 am
Hola Joel, jajaja k crees ya oi tu post y si esa voz es de miedo jajaja k pasa??
March 9th, 2008 at 9:14 am
Hola joel es asi el amor, se deteriora o se marchita como una flor, pero es por eso que debemos cultivarlo y cuidarlo
Un abrazo
Mariajose
March 9th, 2008 at 11:36 am
Ay niño! Me callo como anillo al dedo, justo en este momento.
El amor, la amistad y todo esto de las relaciones interpersonales es una fuente innagotable siempre y cuando se le cuide. El descuido es dañino… mucho!
Besitos
March 9th, 2008 at 12:47 pm
Saber las cosas, conocer la historia por más dolorosa que sea, resultará mucho menos dañino que la incertidumbre… desgraciadamente no reparamos en ello hasta que nos encontramos del otro lado dela línea; la línea que se mantiene callada.
Excelente reflexión y texto.
March 9th, 2008 at 2:17 pm
MariaJosé, adoro que pases por aquí y dejes tu comentario. Muchas gracias linda.
Clau, efectivamente.. la voz asusta un poco.. que raro…
LadyWhite, La incertidumbre mata…
Off / on, El conocimiento nos salva de una angustia lenta y dolorosa. Estoy de acuerdo contigo, siempre es mejor saber.
Si algo me puede hacer MUCHO daño en lo personal es que haya silencio del otro lado de la línea y más cuando del otro lado de la línea se supone que haya alguien que me quiere.