Atardecer en el mar
Aún no logro comprender cómo es que tu voz causa tal efecto en mi. Escucharte reír fue como lluvia refrescante, como el acorde correcto de piano, como la paz retornando a mi pecho. Me sentí tan bobo, tanto había soñado con escucharte de nuevo, tanto había ensayado todo lo que te diría que cuando el momento llegó me quedé casi mudo. Con tantas palabras que se agolpaban en mi mente queriendo correr a través de mi boca para llegar a tus oídos, con tantas emociones recorriendo mi cuerpo, con tanta esperanza rellenando mi vida, me olvidé de aquello ensayado y me limité a disfrutarte.

Te sentí de nuevo conmigo, a mi lado. Acariciándome con tus palabras, imaginándome tu mirada, tu expresión, tu boca, tu piel, tus manos, tu olor.

Volver a escucharte fue como si la vida nos diera una nueva oportunidad, y decidí quedarme con tu esencia y guardarla muy bien en mi pecho. Todavía nos queda mucho que decir preciosa. Bienvenida, estás en casa, ponte cómoda.

Technorati Tags: , , , , , , , , , , , , , , , ,