Desde anoche y todo el día de hoy me le he estado escondiendo de mi computadora. Pero finalemente me encontró hace un rato y aquí estoy escribiéndole un post. Ya volví a terapéutico “diario personal” que usaba antes y así tengo menos que escribir en el blog y más que escribir en mi libretita. Como los viejos tiempos. En el diario puedo escribir absolutamente todo y sin censura. Me resulta tan terapéutico. No me preocupo por quién leerá o cómo se interpretará. Me siento bastante libre en la libretita. A ella le cuento todo con nombres y fechas. No es que le sea infiel a mi blog, simplemente hay cosas sucediendo que no puedo publicar, sólo registrar para mi mismo.  Me voy a dormir, hoy descansaré como un niño.