Mi pelÃcula favorita
Mi pelÃcula favorita se llama “What Dreams May Come” cuya traducción literal al español del tÃtulo serÃa algo asà como: “En lo que se pueden convertir los sueños” La primera vez que la vi en la vida (todavÃa recuerdo ese momento) fue en un Cinemark en el Distrito Federal y recuerdo que solté varias lágrimas en ese oscuro cine. No me da pena decirlo, caray, habemos hombres que nos conmovemos hasta las lágrimas incluso con una pelÃcula.
Esa pelÃcula se convirtió en un Ãcono desde ese momento para mi. Hace ya cerca de 10 años. La pelÃcula me parecÃa fascinante, además de los efectos visuales y demás argucias “hollywood-enses” usadas. Pero el guión… ¡carajo el guión! La trama… En breves palarbas, un hombre viaja al infierno para rescatar a su amada. Y para llegar al infierno tiene que pasar por varias pruebas, dejar atrás lo hermoso que ya tenÃa para zambullirse al mundo creado por la mente enferma de su esposa, quien se habÃa suicidado. Cuando no logra convencerla hablándole para que vuelva con él, el decide quedarse con ella, aún sabiendo que si pasa un poco de tiempo más en ese infierno olvidará todo, y no podrá volver jamás.
Decide quedarse con ella. Decide ceder su mundo entero, su paraÃso, su lucidez para estar con ella. Aún cuando ella no lo recuerda y él pronto la olvidará. Aquà es donde yo me pongo de pie: el amor que él sentÃa por ella era tan grande como para descender al infierno y perderlo todo sólo por estar con ella. Cuando él comienza a “integrarse” a ese mundo de pesadilla y comienza a olvidar, el AMOR hace que ella reaccione y finalmente lo recuerde. Bueno, final feliz y todo eso.
Pero la idea, la simple idea de que alguien pueda amarte tanto como para bajar al mismo infierno por ti y sino subes con él quedarse contigo abajo perdiéndolo todo. La sola idea de amar tanto a alguien que uno sea capaz de bajar al mismo infierno por amor, sólo por amor, y dejar ir todo, absolutamente todo por estar con la persona que amas. Eso me parece sublime. Es un guión que tal vez inconscientemente he querido recrear una y otra vez en mi vida, porque finalmente el AMOR vence, y ambos vuelven a la superficie.
¿En qué se convertirán mis sueños? ¿Es acaso que soñar es una privilegio para valientes que no le temen al dolor del infierno? Será que para soñar se requiere valor y también Amor, mucho Amor para aguantar los embates de la incesante realidad que quiere imponerse para hacernos olvidar el Amor, lo que realmente importa.
¿Cuántos nos habremos quedado derrotados, cansados de soñar, cansados de esperar a la persona que baje por ti al infierno o a aquella por la cuál uno bajarÃa? Yo seré muchas cosas, algunas malas, y algunas buenas. Tal vez, para mi propio mal todavÃa sueño, aún golpeado, demacrado, con sangre en el rostro y moretones por todos lados, todavÃa sueño. Yo soy el protagonista de esa pelÃcula. No porque desee bajar al infierno, ni porque piense que moriré, sino por la manera que tiene de amar a su esposa. Yo soy él. Un tipo que cuando ama, lo hace entero y sabiendo que bajará al infierno por ella, si fuera necesario.
TodavÃa sueño como todo un estúpido optimista que ante la tormenta sonrÃe y se viste de gala, aún sabiendo que la lluvia va a arruinarle la ropa. Y sale a la calle con una rosa en la mano para entregarla junto a la mejor sonrisa. Aún cuando las nubes negras cubran el cielo, yo siempre, siempre, logró imaginar al sol brillando más arriba que las nubes.
“What dreams may come” es mi pelÃcula favorita. Por algo es, por algo me enganché con la historia, algo hizo clic conmigo, dentro de mi en el momento en que la vi y supe que ese era el tipo de amor que esperaba encontrar ese que hace que bajes por mi al infierno si fuera necesario, porque sé que yo bajarÃa por ti sin dudarlo, y me quedarÃa contigo si no logras recuperar la conciencia.
Soy crédulo y sigo creyendo. Mi corazón late porque puedo creer, puedo imaginar al sol detrás de esas nubes negras que cubren el cielo. Soy crédulo porque sé que alguien en algún lado sabe amar asà y sabe perdonar tanto como ama.
“El tamaño de tu capacidad de perdonar, es proporcional al tamaño del amor que sientes por la otra persona”
Aquà dejo una de mis canciones favoritas que ilustran muy bien este pos, “The One” con Elton John y con imágenes de la pelÃcula “What Dreams May Come”. A esto se resume todo.
The One (La Indicada)
Elton John
Te vi bailando en el mar
corriendo rápido por la arena
con un espÃritu nacido de tierra y fuego
con fuego saliendo de tus manos
En el instante en que amas a alguien
en el mismo segundo que el martillo golpea
la realidad te recorre la espalda
y las piezas finalmente encajan
Y todo lo que siempre necesité fue a la indicada
como campos de libertad donde los caballos salvajes corren
cuando las estrellas chocan como tú y yo
no hay nubes que bloqueen el sol
tú eres todo lo que siempre necesité
nena, tú eres la indicada.
Hay caravanas que seguimos
noches borrachas en hoteles oscuros
cuando las posibilidades respiran entre el silencio
cuando el sexo y el amor no se mezclan más
Para cada hombre en su tiempo es CaÃn
hasta que camina sólo por la playa
y mira su futuro en el agua
un corazón perdido hace tiempo fuera de su alcance
Y todo lo que siempre necesité fue a la indicada
como campos de libertad donde los caballos salvajes corren
cuando las estrellas chocan como tú y yo
no hay nubes que bloqueen el sol
tú eres todo lo que siempre necesité
nena, tú eres la indicada.








June 16th, 2008 at 9:45 am
La semejanza de la locura y el amor es demasiada, eso es lo malo y lo bueno. Lo bueno porque se disfruta y uno crea su propio mundo en donde ser feliz. Lo malo es cuando no sabemos que realmente es locura, lo confundimos y nos desprendemos de la realidad para vivir en un mundo creado, y no regresar de ese mundo jamás. Esta pelÃcula también es una de mis favoritas, caso lloro de ver el video. El sacrificio por la persona amada es muy similar a muchos casos reales. La nostalgia es una consejera peligrosa, subjetiva y envolvente. Sigamos adelante…