Lento pero avanza el tiempo
CorrÃa, a veces corrÃa. Cuando estaba contigo el tiempo corrÃa, volaba, se iba sin tiempo a despedirlo. Se me iba como un puñado de mar entre las manos, resbalaba como evasivo y cuando miraba se habÃa ido, se habÃa perdido, y me quedaba siempre con ganas de ti, con ganas de nosotros, con ganas de beberme tus labios, de pintarte la espalda con caricias, de recorrer la piel de tu cara con las manos como si fuera obsesión.
Se iba, por más que trataba que no se fuera, él se iba. Y los minutos se iban con él y llegaban las horas y corrÃan agitadas tras su amado. Y miraba el reloj y sólo estaba la evidencia de tanta prisa los minutos y las horas no estaban, sólo estabas tú arreglándote el vestido para irte y yo recargado en el marco de la puerta te miraba irte, te ibas con el tiempo, volabas con él, y yo deseaba que ambos, el tiempo y tú, no se fueran. Se detuvieran.
Hoy jurarÃa que tiempo se ha detenido. No tiene más prisa. No tiene más ganas de correr desbocado por la arena. Casi se ha detenido. Pero aún en el sopor de tu ausencia y estos calores de homenaje, el tiempo avanza. Sin que estemos los dos viéndolo pasar, no pasa. Camina lento… lento, pero avanza el tiempo…








Deja tu comentario