En el mar, la vida es más….

La canción dice que “en el mar, la vida es más sabrosa” yo no se si sea sabrosa o no, pero estoy cierto de que es hermosa. Hoy precisamente a estas horas (como entre 6:45pm y 7:45pm) la luz del sol se proyecta con especial belleza sobre las plateadas crestas de un caluroso mar apacible. Esta es, según mi gurú y hermano putativo el “licenciado pico”, la hora mágica. La hora en que las fotografías y las grabaciones de video son especialmente hermosas. Y de hecho: lo son. En este mismo instante veo por la ventana la luz del sol en su “hora mágica” y puedo darme cuenta de lo hermoso que es el mar bajo estas condiciones.

Justo inspirado para seguir escribiendo el guión del primer capítulo de mi proyecto (ya llevo como 17 escenas listas) en estos días, justamente tranquilo, con paz. De nuevo, la bendita paz en el pecho. ¿Quièn diría? Hace un mes y días, estaba sumido en una terrible depresión y hoy, bueno, hoy soy yo de nuevo.

Tan tranquilo. Se cerró finalmente un capítulo espantoso en mi vida. Finalmente me reuní con las personas que desde hace tiempo tenía que reunirme y la experiencia fue totalmente testimonial. Alvaro y Saraí, Vicky y yo, reunidos en ese lugar hablando de las cosas duras y difíciles que tenía la obligación personal y moral de enfrentar. Me liberé. Finalmente pude cerrar un ciclo más en mi vida. Uno que, insisto, fue el más desagradable en muchos años.

Borrón y cuenta nueva, era la frase que selló para todos el pasado y abrió las puertas al presente. Un presente con miles de posibilidades, sobre todo la posibilidad de nunca más cometer los mismos errores que he cometido. Sólo así me salvaría de sufrir las consecuencias de mis propios actos una y otra vez.

El perdón como invitado principal. La aceptación total de mi responsabilidad. Asumir como hombrecito (hombrecito de Dios) las consecuencias y seguir viviendo, seguir buscando y seguir aprendiendo.

Dos nuevos amigos, amigos reencontrados por decir así, el matrimonio de jóvenes líderes admirados y respetados por muchos y con justa razón: son sabios. Por lo menos yo, los admiro y ahora, con una cuenta en ceros en nuestras deudas pendientes.

Me siento libre. Y vuelvo a ver por la ventana la luz hermosa de la hora mágica. Suspiro. Es hermoso estar en paz. Esta paz que tanto trabajo me ha costado ganar es una que no pongo en riesgo por nada. Libre. Esta libertad que me da las alas para volar a donde me lleve el corazón será cuidada con todo mi ser.

Por demás está decir que no hay mensajes ocultos en este post ni dobles sentidos para nadie. Es exactamente como hoy soy: directo y transparente, sin necesidad alguna de ocultar nada de mi. El mismo “libro” abierto que se escribe cada día y se mejora a cada paso.

Yo creo sí…. es cierto… en el mar, la vida es más sabrosa… y por mucho.

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