Querido José Balmart,

Creo querido amigo, que requerimos hacer un cambio. Has dejado las letras abandonadas de pronto. Yo sé que luego la vida real es más rica e interesante que la vida en el blog, pero no seas gacho y no dejes de plasmar las letras. Te propongo que hagamos un cambio. Déjame a mi narrar en letras y firmar con tu nombre (como hemos hecho en otros momentos de tu vida, sí, desde el día que te inventé) para darle un poco más de “ritmo” a tus escritos.

Si no tienes objeción, comenzaré pues a ser yo quien escriba. ¿Te va?

Recibe un abrazo querido “socio”, invento de m imaginación que ha tomado vida propia a fuerza de fusionarse con su autor y robarle, a pocas, pensamientos y filosofías.

(El Autor)

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Respuesta de José Balmart:

¿Y vendrás vos a llenar de letras estas hojas con el “ritmo” de antaño? Mientras no conviertas este espacio en un escaparate de las vanidades y las deformaciones lingüísticas, adelante. Comparto contigo mi locura. Pero dejáme de vez en cuando dictarte alguna que otra historia y de pronto, escribir un poco. Ten claro que el mar es mío. Si vos querés escribir, dale. Pero firma como J.B. para no confundirnos. Ya está. Saldré de cacería esta noche. Siempre hay labios pa besar y cuerpos que abrazar sin falsos pudores en las congestionadas calles que la luna ilumina en este seductor puerto. Adelante. Vos a las letras, yo a lo mío: ellas.

José Balmart