Soñando despierto
Anochece amor. Ver el atardecer con tu cabeza en mi hombro, tu mano con los dedos entrelazados a los mÃos, ha sido maravilloso. Entremos, de todas formas aquà en mi departamento se escucha el mar. Es cierto, no bromeo, se escucha el mar y todo se llena de paz. Déjame poner la música, y ajustar las luces, enciende las velas. Las de canela esta noche. Ven, siéntate aquÃ. A mi lado. Déjame disfrutarte esta noche. Te ves hermosa. Tu cabello suelto, tu sonrisa perfecta, tu boca sensual. ¿Recuerdas aquellos dÃas de incertidumbre cuando todo comenzaba? ¡Qué momentos! ¿Quién iba a decir que finalmente terminarÃamos juntos, aquÃ, los dos, sentados a media luz, con esta música hermosa y este olor a canela por todo el lugar? Recuéstate en mi pecho. Quiero acariciar tu cara y cantarte al oÃdo. No, no te pongas nerviosa. Tu piel sigue reaccionando como en los primeros dÃas a mis labios sobre tu cuello. ¡Me encantas! ¿Sabes? Me encantas mi amor. Desde el primer momento que te vi quedé cautivo de tus ojos, lo confieso. ¡Qué hermoso es tenerte conmigo princesa! Ven, baila conmigo esta canción. Bailemos abrazados, pegados, mirándonos a los ojos. Ven, es lenta la canción. El pretexto perfecto para tenerte tan cerca. AsÃ. Déjame llevarte, déjame guiarte por cada estrofa mientras mi cuerpo y tu cuerpo eliminan el aire entre ellos. Mis manos en tu cintura, acariciándote con amor, con ternura. ¡Mi amor! Me abrazas fuerte, guardas tu cara en mi pecho y cierras tus ojos. Yo sigo bailando contigo suavemente y te beso la frente. Déjame decirte que te amo, despacito, con la voz grave, esa que te vuelve loca. ¡Soy tan dichoso de tenerte en mi vida! En este departamento, nada nos preocupa, estamos los dos, enamorados, locos, apasionados, tiernos. ¿Escuchas el mar? Te lo dije. Aquà se escucha el mar. Y pensar que nos pudimos haber perdido de todo esto si antes nos hubiéramos dado por vencidos. Pero aguantamos. Vencimos. Y aquà estamos. Esperando que el café esté listo y pensando en que podrÃamos sacar el clericot del refrigerador. ¿Porqué no? Seamos audaces hoy. Sigamos bailando mi amor, asÃ, pegados, enamorados. Te amo. Te amo. Te amo. Pensé que no lo lograrÃamos, debo ser honesto. Pero tu fortaleza y mi necedad hicieron quÃmica. Déjame levantar tu cara tiernamente con mi mano, para verte a los ojos y repetir que te amo. Me encanta cómo te sonrojas. Déjame mirar tus labios, recorrer tu boca con mis ojos y acercarme a ella con la mÃa muy despacio, mientras continuamos bailando, mientras continuamos disfrutando la luz de las velas y este hermoso olor a canela. Te beso. Despacio. Sin prisa. Con ternura. Con amor. Con calma. Suspiro profundo y te abrazo. Te amo. Eres mi princesa. Siento tu cuerpo vibrar cuando te beso. Eres tan transparente. Por eso y miles de cosas más: ¡Me encantas! Ahora tú me besas y yo vuelo. Te aprieto a mi cuerpo con las manos en tu cintura. Y seguimos bailando. ¡Qué tarde! ¡Qué noche! ¡Qué hermosa eres! Te amo…
Posts Relacionados
- N/A








Deja tu comentario