Adquiriendo cotidianidad
Gracias a Dios comienzo ya a “reinsertarme” en el mundo real y en las cosas del día con día. Luego de un mes hospitalizado se pierde fácilmente la línea entre lo normal y lo extraordinario. Poco a poco comienzo a entender que las enfermeras no entrarán a las 2, 4, 6 y 8 de la [...]





