treinta años después
Desperté en una cama de hospital no recordando nada sobre la operación. Treinta años después, todo se resumÃa a esto: el techo del sanatorio español, aséptico, silencioso, respetuosamente silencioso. Un dolor en mi abdomen me recordaba que no estaba soñando, y la mano con la venóclisis aumentaba mi presencia en este mundo.
Treinta años me [...]





