Toma mi mano y no la sueltes. Agárrate fuerte, fuerte nena, porque el viento es violento, pero mientras tu mano y la mía estén sujetas, nada podrá detenernos. No tengas miedo. Nuestro amor es nuestro mejor argumento y será nuestro testimonio cuando la tormenta pase. Ven acá, déjame darte un beso. Sonríe. Eres preciosa. Hagamos [...]