Rondas
De nuevo te presiento. Cerca. Casi como si me respiraras en la nuca. Siento tu gélida presencia instalándose pacientemente en mi habitación. Ocupas la mitad derecha de mi cama donde te sientas a mirarme sin expresión, con una diabólica paz en las cuencas de tus ojos. No dices nada, y es que, no tienes que [...]




