una tarde de café
Parte I
Y entonces llegué al café. Poca gente, pensé. No podÃa decidir entre dejar prendido o apagar el coche, venÃa escuchando un cd muy bueno y no querÃa cortarle la inspiración a la señorita que cantaba asà que esperé a que acabara la canción y volvà a debatir conmigo mismo sobre la conveniencia o no [...]





